El ajuste de plantilla de CaixaBank en tres claves

por | 22 Abr 2021

CaixaBank presionó este pasado martes 20 de abril el botón rojo. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri presentó a los sindicatos un (esperado) ajuste de plantilla de hasta 8.291 empleados y el cierre de algo más de 1.500 oficinas a consecuencia de la absorción de Bankia.

En total, el grupo pretende reducir el número de empleados un 18% y el de sucursales un 27%. Aunque el recorte se hará de forma desigual y se ha articulado bajo tres claves: sin prejubilaciones, concentrado en la red comercial y con preponderancia en Madrid, Barcelona y Valencia.

Así, una de las grandes novedades del plan presentado por el banco es que las salidas no se articularán bajo el sistema de prejubilaciones. Al menos, una buena parte de esta. De hecho, CaixaBank ya advirtió a los sindicatos de que solo aceptará poco más de 4.100 salidas, un 50% del mismo, bajo el formato de jubilaciones anticipadas. Por ello, el equipo directivo ha pedido a los trabajadores que aquellos que lo consideren se presenten “voluntariamente” para ser incluidos en el ajuste.

En el caso contrario, el grupo ha advertido que para llegar a la cifra, si no hay voluntarios suficientes, se procederá a utilizar un método de “meritocracia”. El banco lleva trabajando para perfilar este formato desde finales del año pasado cuando contrató a las consultoras Egon Zehnder, Randstad, RH Consellers y Talent Development. Las mismas llevan meses trabajando en evaluar a los empleados y, de momento, se han enfocado más en directivos y jefes de área de la firma conjunta para crear una hoja de ruta que sirva para dar soporte a ese criterio de “meritocracia” del que se ha hablado a los sindicatos.

El recorte se ha articulado bajo tres claves: sin prejubilaciones, concentrado en la red comercial y con preponderancia en Madrid, Barcelona y Valencia

 

Recomendado:  BBVA sube la presión sobre su plantilla: 950 salidas en 2020 y ERE para 2021

CaixaBank ejecutará el 70% de las salidas en su red comercial

El segundo elemento clave a la hora de articular las salidas es que la mayor parte de este deberá ejecutarse en la red comercial. Así, en el plan presentado, CaixaBank contempla hasta 5.742 salidas para la plantilla que trabaja en las casi 6.000 oficinas que el nuevo grupo mantiene abiertas a lo largo de España. La cifra supone casi un 70% del recorte total; cerca del 30% restante se centra en los servicios centrales, y busca lograr una mayor rentabilidad en el negocio de venta presencial de productos y servicios bancarios.

El recorte más fuerte que ha ejecutado el banco se ha centrado directamente en el cierre de oficinas. De hecho, el número de sucursales que se clausurarán en los próximos meses alcanza el 27% del total frente al 18% de despidos. La clave está en conseguir que los 4.500 locales que queden abiertos sean los más rentables. Para ello, CaixaBank ha puesto en el punto de mira a aquellas situadas en las localidades más pequeñas, para potenciar las de mayor tamaño, y las que se encuentran más solapadas: que la distancia geográfica entre una y otra (de cada entidad) sea pequeña.

Esta segunda clave de propiciar el mayor recorte sobre la red comercial física y, a su vez, sobre un determinado tipo de oficinas poco rentables, pone en el foco a las antiguas oficinas de Bankia. Así, la entidad nacionalizada mantiene un número importante de sucursales de menor tamaño en localidades pequeñas heredadas de las múltiples cajas de ahorro que se fusionaron para su creación. Por último, utilizar la proximidad geográfica también como elemento diferenciador lleva a que se ponga sobre la mesa que las mayores salidas se produzcan en Madrid, Barcelona, Valencia y Baleares.

Recomendado:  La caída de Vodafone: así se hundió el mayor operador móvil del mundo

 

El Gobierno buscará «minimizar» el impacto

En la capital del país entre ambas suman más de 1.000 oficinas, de las que unas 600 pertenecen a Bankia. Barcelona es otra región con una gran duplicidad territorial, donde las 113 que mantiene abiertas la antigua Caja Madrid chocan con las más de 680 de CaixaBank. En Valencia y Alicante ocurre algo similar, ya que la primera suma en ambas regiones 340 frente a las 304 de la segunda. Por último, en Baleares las dos entidades conservan 145 y 156 establecimientos, respectivamente.

El ajuste propuesto ha removido todo el espectro social y ha llevado al propio Gobierno a pronunciarse al respecto. Al fin y al cabo, el Estado posee cerca de un 16% de la nueva entidad a través del FROB. Así, la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, ha llamado este miércoles a CaixaBank y a la banca en general a «actuar con responsabilidad» tras el ERE anunciado, y ha afirmado que el Gobierno va a «seguir indicando, marcando claramente, una línea que, ahora que se abre un proceso de negociación, minimice el impacto negativo sobre el empleo».

Apóyanos y comparte este artículo:
Ángel Sánchez

Ángel Sánchez

Defensor incondicional de la libertad de prensa, ejerzo el periodismo para servir a los gobernados, no a los gobernantes. Máximo respeto a la verdad. Estoy abierto a la investigación de los hechos y a perseguir la objetividad contrastando los datos cuantas veces sea necesario.

0 comentarios

Enviar un comentario

SUSCRÍBETE A NUESTRA REVISTA

 

6 números por 18€

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información ACEPTAR

Aviso de cookies
Previous Next
Close
Test Caption
Test Description goes like this