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Los looks más inolvidables (e impactantes) de Eurovisión: los grandes aciertos y errores de la noche

Eurovisión está en constante evolución. Este evento de carácter musical que lleva cerca de 70 citas anuales -en concreto, 67 ediciones- no ha cesado de traspasar fronteras -tanto geográficas como artísticas- en los últimos años. De esta manera, al igual que en los premios Oscar e, incluso, en los Globos de Oro -donde la alfombra roja ha ido adquiriendo una mayor relevancia-, en las últimas ediciones del Festival de la Canción de Eurovisión los estilismos de los concursantes han comenzado a tener una repercusión, cada vez mayor, en la moda.

Ahora bien, a diferencia de lo que sucede en los grandes desfiles, donde se decreta que se va a llevar en las siguientes temporadas, algunos de los looks lucidos por los representantes de cada país pueden llegar a dictaminar e inspirar la actual elección de prendas. Solo hay que recordar cómo el atuendo que lució Chanel Terrero, al ritmo de su ‘SloMo’, marcó la llegada de las lentejuelas e, incluso, de los flecos al street style. Y esta, no ha sido la única.

Con motivo de la inminente nueva edición de este concurso musical entre diferentes países europeos (y Australia), hacemos un repaso de esos estilismos que, al igual que los lucidos en la Coronación de Carlos III del Reino Unido, prescribieron y marcaron nuevas corrientes estilísticas.

 

Eurovisión: cómo surgió la cita musical con más impacto en la moda

Inspirándose en el Festival de San Remo, el periodista y empresario, Marcel Benzençon (expresidente de la Unión Europea de Radiodifusión) creó la idea de este concurso con dos objetivos. El primero, poner a prueba los últimos avances tecnológicos para ver su capacidad de retransmitir en diferentes ciudades en directo (lo que se conoce como transmisión trasnacional) y, en segundo lugar, unir musicalmente a los diferentes países mostrando qué canciones o estilos se escuchan en estos.

Tras la aceptación de la propuesta, el 24 de mayo de 1956 se llevó a cabo. La primera edición contó con la participación de siete naciones: Holanda, Suiza, Alemania, Francia, Bélgica, Luxemburgo e Italia. Una cifra que, debido a la fama que cosechó, ha ido creciendo a lo largo de estas décadas. En la edición de este año, que se celebra en Liverpool, han participado 37 países.

 

Así influye el Festival de Eurovisión en la industria de la moda

Pese a no nacer con un objetivo trazado para la industria textil, como sí sucedió con la MET Gala, el peso que ejerce el Festival de Eurovisión en la moda es indiscutible. Por sus escenarios han pasado todo tipo de artistas y géneros musicales, lo que ha contribuido a que el aporte a esta sea cuantioso. El porqué recae en que, a través de los looks lucidos por los representantes, se conocían estilos o prendas que eran el último grito en moda en determinados países y que, por ejemplo, todavía no habían llegado a España.

Una labor que, si bien es cierto, ha ido perdiendo relevancia en las últimas ediciones porque esta labor ya la ejercen las firmas de moda internacionales, las redes sociales y, más concretamente, los y las diversas influencers de moda, no solo sigue estando presente, sino que hace historia.

¿La razón? Mientras que el vaivén de las prendas que forman parte del armario (recordad las tendencias en las que SÍ merece la pena invertir esta temporada; no pararás de combinarlas ) están en constante evolución, el Festival de Eurovisión ha albergado estilismos imperecederos en el tiempo que, indistintamente de ser catalogados como aciertos o como errores, son sencillamente: imborrables.

 

Los ‘looks’ más inolvidables e impactantes que se han visto en Eurovisión

En el transcurso de estas 67 ediciones, el Festival de Eurovisión ha albergado todo tipo de artistas y looks. Desde el minivestido con flores trazado por Courrèges que Massiel compró el día anterior hasta los atuendos más rockeros de Maneskin, los grandes favoritos para ganar Eurovisión 2021, pasando por el espectacular vestido de pedrería ideado por Jean Paul Gaultier de Conchita Wurst, entre otros grandes looks que, como ya adelantábamos, se han ganado su hueco en la historia de la moda.

 

Massiel

Eurovisión

En 1968, España se proclamaba ganadora del certamen al ritmo del ‘La, la, la” de Massiel. Una actuación donde el vestido corto que lució sobre el escenario marcó un antes y un después. Más aún, tras conocerse que lo había comprado ella misma días antes del festival.

En un principio, iba a ir vestida de la prestigiosa firma de Dior. No obstante, ante la negativa de la marca. Ella misma decidió acudir a las diferentes boutiques de moda de la ciudad. Fue allí donde encontró el icónico vestido acampanado que lució. La prenda creada por el diseñador Courrèges destacó por su estampado de flores rosas y su bajo tachado de ser, para la época, excesivamente corto.

 

ABBA

Eurovisión participación ABBA

En 1974, al ritmo de ‘Waterloo’, el cuarteto sueco no solo alcanzó el primer puesto en Eurovisión, sino que, además, consiguió incrementar su fama; encabezó las listas de éxitos en Europa y también en el resto de los continentes.

Para la ocasión, el grupo optó por unos señalados estilismos donde la tendencia monocromática y el total look comenzaron a fraguarse. Tras su paso, los atuendos de la época comenzaron a estar presididos por el efecto satinado de las telas y, además, marcaron la llegada al zapatero de las botas maxis con detalles de «brilli, brilli».

 

Lordi

Eurovisión Lordi

Hasta el 2006, la estética setentera del pop de ABBA se mantuvo de forma velada. Ahora bien, esta se rompió, dando paso a todo tipo de vanguardias, tras el paso de Lordi. Los finlandeses abogaron por unos estilismos que cohesionaban el concepto hard rock y heavy metal.

Para ello, optaron por máscaras, cuernos, tachuelas y bastante maquillaje que les brindó una etiqueta monstruosa que no paso desapercibida para nadie. Es más, en las siguientes ediciones, el estilo comenzó a abrazar esa etiqueta libre que caracterizó el Festival.

 

Conchita Wurst

En 2014, Austria se alzó con el deseado micrófono al ritmo de ‘Rise like a phoenix’ interpretado por Conchita Wurst. Para la ocasión, la drag queen austríaca se decantó por un vestido dorado confeccionado por Jean Paul Gaultier.

Una pieza que brilló al ritmo de la música, logrando captar la atención de todos los espectadores. Asimismo, instauró un código de vestimenta que, en mayor o menor medida, todavía preservan los y las candidatas con baladas de las últimas ediciones.

 

Ruth Lorenzo

eurovison ruth lorenzo

Por otro lado, ese mismo año, la representante española, Ruth Lorenzo, apostó por un diseño hecho por Anmargo. Una prenda que, más allá de buscar no pasar desapercibida, cohesionó dos ideas principales: la primera, abogando por la letra de la canción, buscó crear la ilusión de que Ruth pareciese una sirena. Para ello, el vestido fue confeccionado con un tejido de alta gama de lentejuelas que le aportaba cierto efecto tridimensional. Uno que bajo los efectos de la luz diera la sensación de que se estaba moviendo por las aguas de los océanos.

En segundo lugar, para dotarle de cierta sensualidad le brindaron un escote generoso donde tomaron como referencia al lucido por Marilyn Monroe cuando entonó el famosísimo «Happy Birthady Mr. President».

 

Maneskin

maneskin euerovision

El dress code no escrito que incentivó en el vestuario de los concursantes la aparición de Conchita fue roto con la aparición de Maneskin. Favoreciendo que su estilismo, una combinación entre el diseño arlequín con el roquero, se distinguiera. Llamando, así, la atención del público. Un detalle que hizo, con su apuesta estilística, Lordi en su edición. Eso sí, el grupo italiano abogó por una estética menos llamativa.

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