¿Te imaginas recibir una propiedad sin tener que pagar una hipoteca? ¿Y que ese edificio sea un castillo? Pues deja de soñar. En Italia, el gobierno quiere rehabilitar un centenar de propiedades antiguas y cree que la mejor forma de hacerlo es regalándolas.
El proyecto se enmarca dentro del Plan Estratégico de Turismo de Italia y su finalidad es promover en el país el llamado ‘turismo lento’. Solo hay una condición para recibir de forma gratuita un edificio histórico como un hospedaje, una granja, un monasterio, un castillo o una torre de defensa: el propietario deberá comprometerse a restaurarlo y reconvertirlo en una instalación turística.
Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), Italia fue el quinto país más visitado por turistas internacionales entre 2015 y 2016. Pero la actividad económica de este sector se focaliza en puntos muy concretos como Venecia, donde la llegada masiva de turistas se ha convertido en un grave problema para sus habitantes. Recientemente, el alcalde de la ciudad, Luigi Brugnaro, propuso una serie de medidas para gestionar los flujos turísticos con el fin de evitar el hacinamiento y el vandalismo.
El gobierno espera que con la entrega de 103 propiedades antiguas, y su posterior reconversión en hoteles o balnearios, los turistas se acerquen a conocer otros rincones del país. El llamado ‘slow travel’ es un tipo de turismo que invita desconectar por completo del estrés de la vida cotidiana. El turista se traslada a lugares tranquilos en los que se integra con el paisaje, dialoga con las personas que viven allí y se adapta a sus costumbres durante unos días.

Castello di Montefiori
Los solicitantes de una propiedad deberán detallar cómo va a llevar a cabo la restauración. Aquellos que sean seleccionados, firmarán un contrato de arrendamiento para trabajar en su proyecto durante un periodo inicial de nueve años, con opción de renovar otros nueve. En algunos casos incluso se podría alargar hasta los 50 años.
Los edificios, de propiedad pública o privada, tienen en común que en estos momentos no están en uso y se sitúan en zonas que no suelen aparecer en las típicas guías de viajes. Algunas propiedades se encuentran en la Vía Apia, la mayor calzada romana, que va desde Roma a Brindisi por el sur, mientras que otras siguen la antigua ruta de peregrinación de la Vía Francígena, hacia el norte. Una vez que se produzca la reconversión en centros turísticos, estos edificios darán servicio a peregrinos, excursionistas, turistas y ciclistas, según ha señalado un portavoz del gobierno.
Hay propiedades realmente espectaculares. Entre ellas destacan el Castello di Montefiori, una fortificación de finales del siglo XIII a 10 kilómetros de Recanati; o el Castello di Blera en Lazio, del siglo XI y próximo a Roma.
El gobierno ha proyectado la cesión de otros 200 edificios históricos más en los dos próximos años.

Palazzina in Villa Bonelli
0 comentarios